NARRACIÓN APPYARD

Con el objetivo de convertir el modelo de negocio para AppYard en algo tangible y atractivo para inversores y con el objetivo de hacer llegar mejor la idea a la administración y a nosotros mismos como empleados, He creado una narración que nos haga estar más cerca y entender mejor nuestro negocio.

Appyard cuenta con dos tipos de target, ambos con un interés y un fin común pero claramente diferenciados. Por una parte están los profesores, adultos de 30 a 60 años, que seguramente estén más interesados en factores técnicos de utilidad y eficacia con respecto a nuestra aplicación. Los estudiantes son nuestro segundo foco, ellos en cambio (por condiciones de la edad) están más interesados en la parte emocional del producto: conocer gente y compartir contenidos. Para crear la historia nos dirigiremos a este segundo grupo simplemente por su superioridad numérica. Y para llegar a ellos utilizaremos la vía periférica atacando a las emociones para conseguir llegar a ellos.

ESTA ES LA HISTORIA DE EVA:

¿Alguna vez habéis sentido miedo a lo desconocido y os ha costado más de lo esperado encajar? Esta es la historia de Eva.

Eva es una chica sevillana de 18 años, acaba de terminar sus estudios en el colegio y entra nueva en la universidad. Es una chica tímida pero muy inteligente, que aspira a ser publicista algún día.

Sus padres la han mandado a estudiar a la Universidad San Pablo CEU de Madrid, con la intención de que Eva conozca la capital y se las apañe por sí misma. Para ello le alquilaron un piso en el centro, lejos de la universidad pero muy bien conectado, aunque eso no ayudaba en su socialización.

Eva no conoce a nadie y esta deseando integrarse. Al ser su primer año de carrera aún no sabe como manejarse bien por la universidad y desearía encontrar a alguien que le oriente. El problema con las asignaturas llega más tarde, cuando comienzan a surgir las dudas y no sabe a quien acudir, la mayoría de los profesores no le contestan a través del portal del CEU, podría pedir tutorías pero eso siempre conlleva aplazar la duda (aunque sean un par de días) y tampoco tiene confianza suficiente con sus compañeros como para pedirles apuntes.

En ese momento Eva, que no deja de llamar a sus preocupados padres, está al borde de un ataque de nervios. Con los exámenes cerca y casi un cuatrimestre entero sin hacer amigos.

Pero al fin llega el día en el que todo cambio para Eva. Se encuentra en la cafetería tomando su café como acostumbra a hacer todas las mañanas. Las mujeres que atienden en la cafetería no están contentas con algunas cosas de la universidad como la limpieza por parte de los alumnos que tiran las cosas al suelo sin parar y hablan de “publicar sus opiniones” en AppYard para que todo el mundo de la universidad pueda saberlo y conocer su indignación. Se reían y bromeaban con el tema. En ese momento algo despertó que Eva que le hizo preguntarles a aquellas mujeres de que estaban hablando exactamente.

A partir de entonces Eva se descargo la aplicación. Se hizo usuario de AppYard y comenzó a hablar con sus compañeros y con los profesores con la instantaneidad característica de los dispositivos electrónicos. En una misma aplicación se resolvían todas las dudas que Eva siempre había  tenido: había información sobre los eventos que se realizan en la universidad y no volvió a faltar a ninguno, hay que comentar lo mal que le sentó al enterarse de que había un concierto en su universidad donde repartían camisetas de promoción y ella no asitió. Siempre que tenía alguna pregunta sobre las asignaturas existía algún alumno dispuesto a ayudarla y a compartir sus conocimientos. Entró en la comunidad chat de la aplicación y gracias a sus inteligentes comentarios y en poco tiempo consiguió llamar la atención de “La Agencia” aunque ella no lo conociera hasta descargarse la aplicación ya llevaba tiempo siguiendo su actividad, se trata de un pequeño departamento de la universidad donde los alumnos pueden trabajar y comenzar sus prácticas. La agencia se puso en contacto con ella y le ofreció trabajo.

Por fin sentía que encajaba en un sitio. Y con su aplicación siempre abierta y dispuesta a ayudarla Eva sabía que el curso de la carrera sería como un paseo por el campo, incluyendo algún suspenso por supuesto. Pero nunca mas se sintió sola ni agobiada ya que siempre sabía a donde acudir para encontrar una respuesta instantánea.

Fuentes: Generación de Modelos de Negocio por  Alexander Osterwalder y Yves Pigneur. Clases de Desarrollo de Proyectos Multimedia en la Universidad San Pablo CEU. 

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